miércoles, 22 de junio de 2011

Vestido de pieles


Y la pobre no sabía que el cuchillo envenenado ha tocado su garganta, cerrado sus puños y vertido sus lágrimas. El mismo rostro al que confió sus llantos al alba, aderezó la la hoja de metal para la ocasión, secretos que se cazan en el viento cálido de un verano recién nacido.
El hedor a despojos colorean el aire, tiñe sus pestañas y miente en sus labios, depositando la traición sobre unas manos curtidas, envejecidas por el exceso, por tocar donde no debía, por callar lo que ya sabía.

martes, 14 de junio de 2011

Si pudiera evaporarme

Una única solución se vislumbra entre mis retinas gastadas entre temario anodino, entre desesperanzas antes de comenzar y terminar un arduo proceso de selección, cata de seres humanos, los cuales se tornan grises en una escala de matices imberbes.

Noches de verano anuncian su ingesta tras las ventanas abiertas, maletas cerradas en un altillo olvidado vuelven sus ecos más fuertes. Un simple anhelo de volver, el tiempo no ha pasado, volver a viajar colinas y desiertos, regresar al hogar mudado, encontrar el camino que me conduzca a unos lazos rotos, cosidos con los remiendos de unas ilusiones tiempo atrás pintadas en el andén de la estación.

Ciudad prometida de grandes gestas futuras aún por escribir en un calendario lunar.

jueves, 2 de junio de 2011

Amertume

Durmiendo con unas espinas entre los dedos, escribiendo con gotas saladas versos que el viento cálido evaporó. Un espejo muestra retales de lo que en un recuerdo sucedió, suspiros a media noche que ocultan amargas decisiones y dolorosos inciertos.
Ni un ápice de inmunidad tras sosiegos que asfixian entre versículos de pecados escritos por un loco toxicómano.
Delirios de grandeza entre la muchedumbre rascando la plata de las esquinas con el filo de una moneda gastada, aullándole al cordero con ladridos degollantes suplicando un ruego esclarecedor.
Palabras un día tintadas de rosa vuelan en el blanquecino techo de un cielo raso, dibujando preguntas, haciendo nudos en el corazón, vertiendo llantos que ahondan en heridas vacías, generando una respuesta a los ojos teñidos de agua...