Sábado 7 de septiembre:
Ana despertó en una ambulancia, aún podía respirar el olor a quemado del ambiente, se quitó la mascarilla y comenzó a hacer preguntas, una tras otra, pero realmente quería saber si había víctimas mortales y más concretamente si entre ellas se encontraba su amiga Moira.
Respiró tranquila cuando el médico le dijo que solo había una víctima, un hombre de avanzada edad. Sintió alivio, pero una nueva preocupación subía por su esófago, seguía sin saber nada de ella y una extraña sensación se apoderó de todo su cuerpo.
Al otro lado de la ciudad, Carmen Alonso, policía judicial de la Guardia Civil, recibía una llamada, había sido hallado el cuerpo de una mujer de unos 30 años en el interior del maletero de un coche.
Apuró su café, recogió su material y subió al coche, junto a su compañero, en dirección a la escena.
Continuará
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