lunes, 20 de febrero de 2012

Guns and memories

Una sombra en la retina quiero convertir tu imagen, una mancha en mis recuerdos, un borrón sobre mi piel, una palabra ilegible, una piedra en mi camino.
Quiero verte como la tinta que se derrama por las calles, como el nombre que nunca recordaré, como la película que jamás veré.

Soñando con una melodía, recurriendo a cajas de metal pintado, cortando con tijeras de plástico lo que mis ojos vieron. Ahora me hallo borrando mi reflejo del espejo, no reconociendo mi propia mirada, golpeando las paredes con unos pocos cabellos, recordando la sombra de mis piernas sobre el suelo, intentando colocar sonrisas y mentir a la luna.
Un suspiro de mis labios, deseo que seas la brisa que el viento aleja, la nube que oscurece el sol, la gota de lluvia que se evapora, el fuego que se extingue, el cadáver que la tierra consume, el eco que susurra el vacío.

Las manchas de las sábanas jamás desaparecerán, las cicatrices de mis manos me recuerdan que un día mordiste la manzana podrida mientras yo aullaba a mis estrellas, clamando piedad por el alma perdida en aquella habitación, encendiendo velas, mientras el rosario se rompía, desperdigando sus cuentas por el helado suelo bajo la atenta mirada de una virgen en llamas.
Pecados que guardo cuidadosamente en un pañuelo blanco, junto a viejas fotografías, llaves oxidadas, lápices gastados, libretas llenas de tachones en donde las identidades desaparecen a golpe de polvo y abandono.

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